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De qué hablas con tu cliente.

 

Lo puedes leer en  3 minutos 
En el devenir de la relación cotidiana con el cliente, puede llegar a ser normal que la rutina nos haga obviar nuestra capacidad creativa, pudiendo llegar al extremo de no tener de que hablar.

Cuantas veces te has preguntado ¿Que puedo contarle? … 
A esta circunstancia hay que añadirle  que tú como yo y la mayoría de los vendedores somos de normal reactivos. 
¿O somos proactivos? 
Cuando el cliente nos contacta con un problema, nos lanzamos sobre él cargados de razones con infinidad de argumentos, la mayoría de las veces casi sin pararnos a pensar y analizar lo que nos está comentando y, algo muy importante: lo que realmente quiere. Llegamos a hacerlo aunque nos esté haciendo una propuesta, he conocido vendedores que lo han hecho incluso cuando han obtenido el pedido o tras conseguir su objetivo.

¿Hacemos algo  para aportar a nuestros clientes nuevas ideas que nos ayuden a los dos  a avanzar?

Sin ninguna duda hay una gran diferencia entre ser proactivo  y ser reactivo, y un buen vendedor debe ser siempre PROACTIVO.

¡¡¡ SACA EL VENDEDOR QUE LLEVAS DENTRO ¡¡¡

Utiliza estas ideas y añade las tuyas propias para ser  más proactivo, tomar la iniciativa, ayudar a tu cliente con el objetivo de diferenciarte estratégicamente de tu competidor.

¿Dónde quieres  estar en tu cliente dentro de  6 meses… un año ?
¿Cómo podéis llegar? Piénsalo, diseña y escribe un plan, personalízalo, enséñaselo a tu cliente e invítale a que lo ponga en marcha contigo y avanzar juntos hacia esa posición. Cuando lo hagas recuerda siempre que si no es interesante para él, tampoco es interesante para ti.

¿Qué es lo que tú, tu producto, tu empresa pueden aportar que podría producir mayor beneficio a tu cliente
Piénsalo, diseña y escribe un plan para hacérselo ver y para conseguir su  compromiso. No esperes a que él lo vea por sí mismo, házselo ver tú.

¿Qué ideas has puesto en marcha  con otros clientes?
Organiza una visita con tu cliente para mostrarle  esas ideas y explicarle como crees que esa idea le puede beneficiar explícaselo en términos de creación de valor y beneficio como parte de tu aportación.

Recupera esa idea o propuesta que tu cliente rechazó y replantéala para hacerla más fácil de aceptar.
Invierte un poco de tiempo en estudiar cómo se puede replantear. Coméntalo con compañeros y especialistas para pensar como se puede poner en marcha esa propuesta. Encuentra una forma de ayudar a tu cliente a superar la resistencia.

Prepara una propuesta que no te haya pedido  tu cliente,  y no se esperará.
Asegúrate de que es algo que va  a aportarle  valor: preséntaselo y confía ciega y  plenamente en tu propuesta.

Busca e  identifica aquello que supone una amenaza  para tu cliente.
 Comparte con él las ideas para eliminarla o mitigar los riesgos.  Aquellas cosas como cambios de legislación, sociales, tecnológicos o cambios en el sector. ¿Qué puedes hacer ahora para ayudarle  o empezar a hacer conjuntamente para hacer frente a esas amenazas y reducir los riesgos actuales para protegerse de los daños futuros?


Preguntas
¿Compartes nuevas ideas con tus clientes o te das por satisfecho con la situación?
¿Les das a tus clientes motivos de los que hablar o solo temas de conversación?

La frase

Si tú no comunicas, otros lo harán por ti.




No estás solo
Si, como vendedor, piensas que no comunicas….
O tu equipo de ventas no comunica, envíame un email, hablemos.

Comparte con nosotros que sentiste cuando el cliente te aceptó aquella propuesta que habías preparado especialmente para él.
Escribe un comentario. ¡¡ Gracias !!
 “La Mirada Crítica de Benicio Orozco”

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