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¿Ya sabes porqué odias?.


  ¿Ya sabes porque odias? Lo puedes leer en 3 minutos

La evidente enemistad entre Lady Astor y Winston Churchill


 Conocida era la enemistad que existía entre el Primer Ministro Winston Churchill y Lady Astor, la primera mujer que ocupó un escaño en la Cámara de los Comunes del Parlamento Británico.
En cierta ocasión, mientras estaban realizando una visita oficial a los Duques de Marlborough, Lady Astor le dijo a su adversario político:
-Si usted fuera mi esposo, envenenaría su té. 
A lo que Churchill respondió:
-Señora, si usted fuera mi esposa, me lo bebería

… … … … …

El odio es una intensa sensación de desagrado, es un sentimiento de profunda antipatía, disgusto, aversión, enemistad o repulsión hacia una persona, animal, cosa…
El odio genera sentimientos de destrucción; se presenta en una amplia variedad de contextos y conlleva sentimientos de enojo y enfado.

El odio está vinculado a la enemistad y la repulsión. Las personas tratamos de evitar incluso destruir aquello que odiamos. En el caso del odio hacia otra persona todos hemos visto como el odio se llega a reflejar a través de insultos y de agresiones físicas.
Lo cual es absolutamente innecesario, improductivo, no tiene sentido y consume una gran energía totalmente desaprovechada, y no quiero ni pensar si además la persona a la que odias es tu jefe, tu pareja o compañero sentimental, un compañero con el que tienes que convivir o muchísimo peor si es un cliente.

Odiar no es saludable y no te aporta nada bueno. ¿Qué sentido tiene odiar?

Piénsalo un momento: Cuando odias  a alguien, el mayor perjudicado eres tú mismo. La persona a la que odias, ni siquiera sabe que le odias, vive su vida y es tan feliz:         Como si no le odiaras.

Tu sufres al verla, porque le odias, te sientes mal porque le tienes odio, todo lo que hace lo interpretas como algo no conveniente o en tu contra, porque le odias…

 Tu sufres porque le odias …..

Además tienes la sensación de que va a ser así siempre, que no lo vas a poder evitar ni remediar, que es algo superior a tus fuerzas y parece que estás metido en la rueda:
una de esas ruedas que se instalan en las jaulas para que los hámster hagan ejercicio en espacios reducidos. Una vez empiezas a correr en una de ellas parece imposible detenerse por la inercia que ya se ha cogido.
Para detener la inercia se requiere de un extra de voluntad. 
No tiene ningún misterio: basta con echarse a un lado y la rueda reducirá su movimiento progresivamente hasta detenerse por completo. 
Pero para ello hace falta tener la voluntad de hacerlo. Tu voluntad.

Cuando odias a alguien o a algo tienes dos opciones: 

1.     hacer algo para cambiarlo  o
2.     conformarte con seguir viviendo una vida mediocre.
En el primer caso, con toda seguridad resolverás el problema, en el segundo seguirás con él y te reconfortaras quejándote amargamente… 
La mayoría de las personas elegimos la segunda opción; es mucha más cómoda, no ocasiona problemas con nadie y nos ahorra el sufrimiento de tener que remover nuestras vidas de arriba a abajo.

¡¡¡ Lidera la situación: échale voluntad y sal de tu zona de confort !!!


Es fácil, créeme: intenta estas 4 cosas y  ya me contarás el resultado.

1.      Busca el porqué de ese odio, cual es el motivo, se sincero en el análisis y muy crítico contigo mismo, siempre hay una razón que explica el porqué de lo que haces, descúbrela y tendrás más de la mitad del problema resuelto.
2.     Cambia tu atención conscientemente a las cosas que NO odias y SÍ disfrutas: Cada día haz algo distinto. Algo tan pequeño como desayunar algo distinto puede servir. Aprende a bailar. Busca un lugar nuevo para ir de vacaciones. Busca nuevas formas emocionantes de ganar dinero, lee nuevos libros.
3.     Cambia tu actitud: sé proactivo y positivo. Deja de quejarte. Las quejas no sirven y aparte merman tu imaginación y creatividad, dos elementos que necesitarás y mucho. Ser positivo ayuda a tu cerebro a encontrar alternativas y opciones. Ser negativo te enfoca en el problema y te ahoga en un vaso de agua. 
4.      
No odies, no tiene sentido.


Reflexión 
“Cuando odiamos a alguien, odiamos en su imagen algo que está dentro de nosotros”
Hermann Hesse(1877-1962) Escritor suizo, de origen alemán.

La frase
“Odiar a alguien es otorgarle demasiada importancia”
Anónimo.


Después de leerlo: ¿Sigues odiando a alguien? No nos digas a quien, dinos el porqué.
Escríbelo abajo en comentarios. ¡¡ Muchas Gracias !!

LECTURA ADICIONAL RECOMENDADA: Y tú ¿Como reaccionas ante la “ira”?

 

"La Mirada Critica" de Benicio Orozco

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Fuentes: Puedes ver la Anécdota de Lady Astor y Winston Churchill en  http://anecdotas.com.es/la-evidente-enemistad-entre-lady-astor-y-winston-churchill/


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